El comandante del cuerpo de bomberos del municipio de El Doncello, Abogado Charles Samboní, encendió las alertas por el incremento de incidentes forestales y accidentes de tránsito atendidos en las últimas semanas, especialmente en la zona limítrofe entre esta municipalidad y el municipio de El Paujil, en jurisdicción de la vereda El Quebradón.
De acuerdo con el reporte entregado por la institución, varias quemas realizadas para la ampliación de cultivos y potreros se han salido de control, afectando al menos tres hectáreas de cobertura vegetal. Las autoridades señalaron que algunos propietarios estarían realizando tala indiscriminada y posteriormente quemas de los surcos, prácticas que representan un alto riesgo para la comunidad y el medio ambiente.
“El llamado es muy respetuoso pero firme: evitemos las quemas. En muchas ocasiones estas se realizan en horas de la noche, cuando se presume que los organismos de socorro no pueden atender emergencias. Sin embargo, no se tiene en cuenta que la variación del viento puede cambiar la dirección del fuego y generar afectaciones mayores”, indicó el Abogado Charles Samboní, comandante del cuerpo de bomberos de El Doncello.
Las llamas, que inicialmente son consideradas “controladas”, pueden propagarse hacia cultivos vecinos, ecosistemas estratégicos e incluso poner en peligro viviendas y bienes aledaños. La situación ya fue puesta en conocimiento del Cuerpo de Bomberos a nivel departamental.
Además del impacto ambiental, los socorristas advirtieron sobre las consecuencias para la fauna silvestre. En repetidas ocasiones han debido atender llamados para la extracción y rescate de animales que huyen del fuego, entre ellos erizos, osos perezosos, hormigueros y serpientes, desplazados de sus hábitats naturales.
“Nosotros mismos estamos generando el desplazamiento de estas especies al destruir sus ecosistemas. Cuando buscan refugio en viviendas o zonas pobladas, también se pone en riesgo su vida y la seguridad de la comunidad”, señalaron.
Las autoridades reiteraron la invitación a los propietarios rurales para que adopten prácticas responsables en el manejo de sus terrenos y eviten acciones que puedan desencadenar emergencias mayores, recordando que la protección del entorno es una responsabilidad compartida.
