Tropas del Batallón de Infantería N.° 34 “Juanambú”, de la Décima Segunda Brigada del Ejército Nacional, con apoyo de capacidades de inteligencia militar y aeronaves no tripuladas, ubicaron y destruyeron dos laboratorios clandestinos y un depósito ilegal utilizados para el procesamiento y almacenamiento de pasta base de coca en zona rural del municipio de Albania, Caquetá.
Estas operaciones permitieron afectar de manera significativa la capacidad logística y financiera de la estructura Raúl Reyes, responsable de obtener recursos mediante el narcotráfico para sostener sus acciones criminales en esta región del país.
Durante el desarrollo de las operaciones militares fueron destruidas dos infraestructuras clandestinas acondicionadas para el procesamiento de pasta base de coca, donde fueron hallados cerca de 140 galones de pasta base de coca en proceso, 100 galones de gasolina, más de 40 kilogramos de insumos químicos y una importante cantidad de hoja de coca lista para su transformación, además de canecas, recipientes y demás elementos empleados para la producción del alcaloide.
De igual forma, los soldados ubicaron un depósito ilegal en el que se almacenaban aproximadamente 150 galones de pasta base de coca líquida, evitando que este estupefaciente continuara su cadena de producción y comercialización hacia mercados ilegales.
Con este importante resultado operacional, el Ejército Nacional continúa debilitando las fuentes de financiación de las estructuras criminales que afectan la seguridad y la tranquilidad de los habitantes del departamento del Caquetá, impidiendo que los recursos obtenidos del narcotráfico sean utilizados para fortalecer su capacidad armada y cometer acciones delictivas contra la población civil y la Fuerza Pública.
La pasta base de coca constituye una de las primeras fases de transformación de la hoja de coca antes de convertirse en cocaína. Su producción demanda el uso de grandes cantidades de combustibles y sustancias químicas altamente contaminantes que terminan vertidas en los suelos y las fuentes hídricas, generando graves afectaciones ambientales sobre los ecosistemas y la biodiversidad. Asimismo, esta economía ilegal impulsa la deforestación, la ocupación ilícita de áreas protegidas y el deterioro de los recursos naturales.
La Décima Segunda Brigada ratifica su compromiso de mantener el desarrollo de operaciones militares sostenidas contra todas las manifestaciones del crimen organizado en el sur del país, contribuyendo a la protección de las comunidades y al fortalecimiento de la seguridad y la estabilidad en esta región.
