Ante las constantes quejas de la comunidad por los altos niveles de ruido generados en algunos establecimientos comerciales y residenciales, las autoridades locales anunciaron el inicio de operativos de control para hacer cumplir la normatividad relacionada con la contaminación auditiva.
Según se conoció, varios administradores y propietarios de establecimientos han sido señalados de exceder los niveles permitidos de decibeles, afectando la convivencia y la tranquilidad de los habitantes.
Con la entrada en vigor de una nueva ley nacional, la Policía está facultada para imponer comparendos a quienes infrinjan las normas sobre el control de ruido. En este sentido, se realizarán visitas de verificación en distintos puntos del municipio para garantizar el cumplimiento de la medida.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía y a los empresarios a mantener el respeto por el entorno y a regular el volumen de los equipos de sonido, con el fin de preservar la armonía y la convivencia comunitaria.
