Albania, Caquetá, vivió una jornada de fe, cultura y unidad con la celebración del Día de la Identidad y Cultura Religiosas, luego de que el municipio fuera declarado oficialmente, mediante acuerdo municipal, como la “Cuna Sacerdotal del Caquetá”.
La celebración contó con la presencia del arzobispo de la Arquidiócesis de Florencia, monseñor Omar de Jesús Mejía Giraldo, quien destacó la importancia de este reconocimiento para la comunidad católica y para la identidad religiosa del departamento.
El prelado calificó la jornada como una experiencia de “bendición, unidad y comunión”, al destacar la posibilidad de reunir a las comunidades parroquiales en torno a la fe y generar espacios de encuentro.
“Gloria a Dios, que nos da la vida para juntarnos, para encontrarnos, para convivir y para generar y crear una cultura de encuentro”, expresó monseñor Mejía Giraldo, al recordar también el llamado que hacía de manera frecuente el papa Francisco a promover una cultura del encuentro.
El arzobispo resaltó el trabajo articulado con la Administración Municipal de Albania, que presentó ante el Concejo el proyecto de acuerdo para reconocer al municipio como Cuna Sacerdotal del Caquetá, teniendo en cuenta el significativo número de sacerdotes nacidos en esta localidad.
Según explicó, para la Arquidiócesis de Florencia este reconocimiento representa una oportunidad para seguir fortaleciendo la identidad religiosa, pero también para promover la unidad y la participación de las diferentes comunidades parroquiales.
La celebración contó con la participación de delegaciones provenientes de las distintas parroquias, que se desplazaron hasta Albania para compartir esta jornada de fe y encuentro. El arzobispo agradeció la participación de la comunidad y destacó que fueron cerca de mil personas las que hicieron parte de las actividades.
Albania, tierra de vocaciones sacerdotales.
Uno de los aspectos que motivó la declaratoria de Albania como Cuna Sacerdotal del Caquetá es el número de sacerdotes oriundos de este municipio. De acuerdo con monseñor Mejía Giraldo, actualmente son 18 sacerdotes nacidos en Albania, varios de los cuales desarrollan su labor pastoral en el departamento, mientras que otros ejercen su ministerio en diferentes regiones de Colombia e incluso fuera del país.
El arzobispo también aprovechó la celebración para hacer un llamado a fortalecer la familia como núcleo fundamental de la sociedad y espacio donde se forman los valores y las virtudes que permiten construir comunidades más unidas.
“La necesidad que tenemos es seguir valorando la familia, seguir impulsando la vida familiar y la unidad familiar”, señaló el religioso, quien insistió en que los principales valores que sostienen una sociedad se adquieren y aprenden, principalmente, en el seno del hogar.
La jornada en Albania permitió así unir la tradición religiosa, la identidad cultural y el reconocimiento a las vocaciones sacerdotales surgidas en el municipio, consolidando un espacio de encuentro para las comunidades católicas del Caquetá.