Cuando Colombia más lo necesita, los soldados de la Vigésima Séptima Brigada del Ejército Nacional demuestran que su compromiso con el país va más allá de la seguridad. Su vocación de servicio también se refleja en la capacidad de estar presentes, ayudar y acompañar a las comunidades en los momentos más difíciles.
Tras el terremoto que sacudió al país, soldados de los diferentes batallones adscritos y orgánicos a la Vigésima Séptima Brigada se movilizaron para apoyar la recepción, organización y disposición de siete toneladas de ayuda humanitaria, destinadas a las familias afectadas por esta emergencia.
Las donaciones fueron recolectadas gracias a la generosidad de habitantes de Valle del Guamuez, Puerto Asís y Villagarzón, quienes se unieron a esta causa junto al Cuerpo de Bomberos, las oficinas de Gestión del Riesgo, la Personería, integrantes de la familia militar y diferentes actores de la comunidad.
La misión no terminó con la recepción de las donaciones. Los soldados participaron activamente en las labores de cargue, descargue, selección, clasificación y organización de los elementos, en una jornada que exigió esfuerzo, coordinación y compromiso.
Cada caja, cada paquete y cada elemento fue dispuesto con un propósito: brindar un apoyo oportuno a las familias que hoy enfrentan pérdidas, incertidumbre y las consecuencias de una emergencia que transformó sus vidas.
Desde Putumayo, los soldados de la Vigésima Séptima Brigada vuelven a demostrar que la vocación de servicio se construye también con acciones concretas: acompañando a las comunidades, sumando esfuerzos y llevando esperanza a quienes atraviesan momentos difíciles.
