En una operación desarrollada por tropas del Batallón de Infantería de Selva N.° 34 Juanambú, adscrito a la Décima Segunda Brigada del Ejército Nacional, fueron capturados siete presuntos integrantes del grupo armado organizado residual Segunda Marquetalia, facción de alias “Walter Mendoza”, perteneciente a los denominados Comandos de Frontera.
La acción militar tuvo lugar en la vereda El Asadero, zona rural del municipio de Valparaíso, luego de que habitantes del sector alertaran a las autoridades sobre la presencia de varios hombres armados que se movilizaban de manera sospechosa.
De acuerdo con el reporte oficial, al llegar al lugar, las tropas fueron atacadas por integrantes de la estructura ilegal, lo que desencadenó un combate. Como resultado de la confrontación, uno de los presuntos integrantes del grupo armado resultó herido y cinco personas fueron capturadas en el sitio. Posteriormente, con apoyo de la comunidad, otros dos sujetos que intentaban huir fueron retenidos y entregados a los militares, elevando a siete el número total de capturados.
Durante la operación, las autoridades incautaron un revólver calibre 38 con munición, una pistola Jericho calibre 9 milímetros, cuatro motocicletas, una camioneta Nissan Frontier y un camión Volkswagen que transportaba aproximadamente 1.193 kilogramos de marihuana. La sustancia fue sometida a la Prueba de Identificación Preliminar Homologada (PIPH) por funcionarios del CTI, confirmando que se trataba de cannabis.
Entre los capturados se encuentra Ramiro Morales, alias “Papo”, señalado por las autoridades como el segundo cabecilla de la comisión móvil Caquetá de los Comandos de Frontera y uno de los principales responsables del manejo de las finanzas ilícitas de esta organización criminal en el sur del departamento.
Según información de inteligencia militar, alias “Papo” llevaba más de diez años vinculado a la estructura armada ilegal, desempeñando diversos cargos hasta convertirse en uno de los hombres de mayor confianza dentro de la organización. Entre sus funciones estaría la coordinación del recaudo de recursos provenientes del narcotráfico y la extorsión, así como el sostenimiento económico de los integrantes armados que delinquen en municipios como San José del Fragua, Curillo, Morelia, Belén de los Andaquíes, Valparaíso y Florencia.
Las autoridades también lo señalan de participar en acciones de intimidación contra comunidades campesinas, coordinar desplazamientos de integrantes armados y fortalecer redes de apoyo en zonas estratégicas de los departamentos de Caquetá, Cauca y Putumayo. Además, sobre él pesaba una orden de captura por los delitos de concierto para delinquir agravado, reclutamiento ilícito y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
De acuerdo con el Ejército Nacional, la captura de alias “Papo” representa un golpe estratégico contra los Comandos de Frontera, al afectar directamente su capacidad financiera, limitar su expansión territorial y reducir las posibilidades de adquisición de armamento y recursos logísticos para el desarrollo de actividades criminales.
