La temporada de lluvias continúa generando emergencias en varios municipios del departamento del Caquetá, donde las autoridades mantienen vigente la declaratoria de calamidad pública hasta el mes de junio con el propósito de atender a las comunidades afectadas por inundaciones y desbordamientos de ríos.
Según información entregada por organismos de gestión del riesgo, actualmente el departamento atraviesa una temporada de altas precipitaciones considerada normal para esta época del año, mientras que el fenómeno de El Niño podría comenzar a sentirse a partir del mes de agosto. Sin embargo, las variaciones climáticas han provocado lluvias más intensas, incrementando el nivel de varios afluentes. Uno de los casos más críticos se presenta en el río Caquetá, donde del desbordamiento afecta a los municipios de Curillo y Solita.
En Curillo, cerca de 300 familias resultaron damnificadas por las inundaciones, mientras que en Solita las autoridades permanecen en alerta ante el avance de la creciente.
De igual manera, se espera que el aumento del caudal continúe hacia el municipio de Solano. A esta situación se suma el desbordamiento del río Orteguaza, que ha causado afectaciones en sectores rurales de Florencia y del municipio de Milán.
En Valparaíso también se reportaron emergencias tras el desbordamiento del río Pescado, situación que mantiene en máxima atención a los organismos de socorro y a los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo.
Las autoridades departamentales indicaron que los alcaldes y organismos de atención de emergencias mantienen activos sus planes de contingencia para responder oportunamente a las inundaciones y apoyar a las familias afectadas por la actual temporada invernal.