El Hospital Departamental María Inmaculada atraviesa una de las crisis más complejas de los últimos años. La institución reporta una sobreocupación del 150% en el servicio de hospitalización, superando ampliamente su capacidad instalada tanto en infraestructura como en talento humano.
Según se informó desde la gerencia del centro asistencial, la situación obedece no solo al incremento de la demanda en el departamento del Caquetá, sino también a una crisis nacional en el sistema de salud, agravada por el cierre de servicios en algunas EPS privadas y el no pago oportuno a las IPS.
El hospital registra actualmente una cartera cercana a los 174.000 millones de pesos. Entre los principales deudores se encuentran Asmet Salud EPS, Nueva EPS y EPS Sanitas, además del Batallón, aseguradoras por accidentes de tránsito y otras entidades promotoras de salud.
De acuerdo con la administración, la falta de pago ha generado un efecto dominó que impacta directamente la operación del hospital, ya que varios proveedores han suspendido el suministro de medicamentos e insumos médicos por mora en los compromisos financieros.
La alta demanda en el servicio de urgencias ha obligado a que algunos pacientes deban permanecer en sillas o en los pasillos mientras esperan atención o disponibilidad de cama, situación que evidencia el colapso en la red pública departamental.
Desde la institución se hizo un llamado a la ciudadanía para acudir al servicio de urgencias únicamente en casos que realmente lo requieran, teniendo en cuenta que el hospital es de mediana y alta complejidad. Asimismo, se invitó a los usuarios a hacer uso de otros centros asistenciales para patologías de menor complejidad, como el Hospital Comunal Las Malvinas, con el fin de contribuir a la descongestión.
Finalmente, la gerencia advirtió que el cierre de servicios por parte de algunas EPS privadas ha incrementado la presión sobre el hospital público, que hoy debe asumir la atención de usuarios de todo el departamento, en medio de limitaciones financieras y operativas que ponen en riesgo la sostenibilidad del servicio.
